Lectura 5
Primera semana:Un escritorio bajo la luz de la ventana.
Segunda semana: Una biblioteca en la pared con libros como ladrillos
Tercera semana: Una cama que descansa en una esquina.
La mujer arrastraba los muebles de la habitación,
una vez por semana buscaba en ese pequeño espacio un cambio,
un nuevo orden en su bienestar.
Cuando se movía entre sus quehaceres encontraba incomodidad y desprolijidad,
lo que la rodeaba no respondía a sus necesidades.
En esa materialidad había algo que no le gustaba.
Después de marear los muebles de tanto en tanto y a ver probado los espacios disponibles.
Comprendió que los cambios eran superficiales. Sus intentos de orden no alcanzaban.
Ella solo exterioriza sus búsquedas internas.
En ese pequeño universo habitacional el desorden se hacía presente para provocar el nacimiento de algo nuevo.
Una búsqueda, un equilibrio, una armonía, entre ella y lo que la rodeaba.
Todos los objetos entorpecen su creatividad.
una vez por semana buscaba en ese pequeño espacio un cambio,
un nuevo orden en su bienestar.
Cuando se movía entre sus quehaceres encontraba incomodidad y desprolijidad,
lo que la rodeaba no respondía a sus necesidades.
En esa materialidad había algo que no le gustaba.
Después de marear los muebles de tanto en tanto y a ver probado los espacios disponibles.
Comprendió que los cambios eran superficiales. Sus intentos de orden no alcanzaban.
Ella solo exterioriza sus búsquedas internas.
En ese pequeño universo habitacional el desorden se hacía presente para provocar el nacimiento de algo nuevo.
Una búsqueda, un equilibrio, una armonía, entre ella y lo que la rodeaba.
Todos los objetos entorpecen su creatividad.
Un día... la convicción la despertó de un salto y comenzó a vaciar la habitación,
liberando las paredes contenedoras.
Comenzó a limpiar el techo cuesta arriba, ahí siguió con las paredes hasta llegar al piso.
Claro, ahora se veía algo nuevo la ausencia de las cosas permitían imaginarlas. re descubrirlas.
La primera sensación de ausencia le producía la ilusión de cambio.
liberando las paredes contenedoras.
Comenzó a limpiar el techo cuesta arriba, ahí siguió con las paredes hasta llegar al piso.
Claro, ahora se veía algo nuevo la ausencia de las cosas permitían imaginarlas. re descubrirlas.
La primera sensación de ausencia le producía la ilusión de cambio.
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